El puente de Fuentidueña de Tajo está situado en el municipio homónimo, en el extremo suroriental de la Comunidad de Madrid (España). Fue construido en hierro sobre el cauce del río Tajo, en la segunda mitad del siglo XIX, por el ingeniero francés Alexandre Gustave Eiffel. Es el más antiguo de los puentes de hierro de grandes dimensiones existentes en la región madrileña.
Se trata de un puente de palastro de tramo recto, que sigue un modelo habitual en las construcciones de hierro de la segunda mitad del siglo XIX, cuando este tipo de estructuras comenzó a reemplazar a los viejos puentes en arco.
Se alza sobre el mismo lugar del puente destruido en 1866. Los estribos de éste fueron aprovechados como soporte del puente actual, si bien se incrementó su altura, en previsión de posibles crecidas del río. Los estribos tienen una anchura de 7,5 m.
El puente de Fuentidueña integra dos tramos, cada uno de ellos conformado por dos vigas rectas en celosía, con montantes rígidos. El tablero, que mide 65,2 m de largo y 6 de ancho, se sostiene mediante viguetas de doble T.
Por el puente pasaba una calzada de 4 m de ancho, reservada a los carruajes, y un andén peatonal, de 1 m. En la actualidad, sigue estando permitido el tráfico rodado de vehículos.